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Descubriendo Zurich y Basilea

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Hacía mucho tiempo que teníamos ganas de visitar este pais, cada vez que buscaba una escapada de fin de semana, no dudaba en probar suerte con Suiza. Pero una y otra vez el intento era fallido, cuando no era el precio, era el horario..., así que fui dejando pasar los meses. Finalmente, llegó a mí una genial oferta, así que sin pensarmelo dos veces, y recien llegados de Berlín, decidí reservar el vuelo y el hotel, y una vez más, avisar a nuestros amigos, para que se apuntasen a la aventura.



2 de Junio de 2012

Por fin llegó el día, salimos de trabajar y emprendimos viaje a Madrid, al llegar, allí estaban Javi, Ruben y Seyen esperándonos. Pasamos la noche en el aeropuerto, ya que nuestro vuelo salía a las 6:25 de la mañana y nosotros habíamos llegado a la 1. Entre risas, bocadillos y alguna que otra cabezadita, llegó nuestra hora de embarcar.



El vuelo duró apenas 1 hora y 45 minutos, y a eso de las 8:15 estábamos aterrizando en el Aeropuerto de Mulhouse-Basilea-Friburgo.



Salimos al exterior para coger el autobus que nos llevaría a la estación de trenes de Basilea. El bus es el numero 50, y cuesta 4,20 francos suizos.



Antes de continuar con nuestra escapada, quiero hacer un inciso con la moneda de Suiza. Como bien sabreis, o quizá no, allí no se usa el euro, se usan los francos suizos. En la mayoría de los sitios te dejan pagara en euros, pero siempre te devolverán en francos y el cambio será peor. El día que fuimos el cambio, en las casas de cambio, estaba a 1 euro - 1,15 francos suizos. En los comercios 1 euros - 1,10 francos; y si pagabas con tarjeta 1 euros - 1,18 francos. Una vez más, y como comprobamos en nuestro viaje a USA, lo mejor es pagar con tarjeta, ya que se aplica mejor cambio.




Con esta explicación sobre la moneda, continuamos nuestro viaje. Llegamos a la estación de trenes, y fuimos a comprar nuestros billetes para desplazarnos a Zurich. En la página web se indicaba que el precio de ida y vuelta era de 25 francos, pero cual es nuestra sorpresa, que al pedirlo en taquilla nos dice que son 31 francos cada trayecto, es decir, 62 francos el billete de ida y vuelta por persona. Podeis imaginar nuestras caras..., pero la chica nos explicó que esa tarifa es solo para las personas que poseían una tarjeta, una especie de abono. Así que bueno, a pesar de que el precio era mayor, no nos ibamos a perder la experiencia de visitar Zurich.
Con nuestros billetes en mano, nos subimos al tren. Que maravilla, super limpio, amplio, y exactamente igual que el AVE de aquí.





El trayecto duró apenas 50 minutos, así que a las 10 de la mañana estabamos en la estación de de trenes de Zurich.

Teníamos todo el día por delante, y un sol de escandalo, así que comenzamos nuestra ruta. Nos fuimos hacia el rio Limmat por Banhofquai, cual es nuestra sorpresa que al llegar, vemos el agua más cristalina que he visto en mi vida en un río. Y es que estaba que daban ganas de pegarse un baño, y las vistas desde allí eran alucinantes.



Desde ese mismo momento, sabía que me había enamorado. Sabía que me iba a gustar esta ciudad, y nada, absolutamente nada, me defraudó.



Nos dirigimos hacia el Lindenhof, un parque, que segun había leido se ubicaba en alto, y que desde allí podíamos tener unas vistas impresionantes de la ciudad. Y así fue, al llegar encontramos un parque super cuidado, con jardines, y un poco más arriba esas impresionantes vistas.




Debido al calor que hacía, estuvimos un buen rato disfrutando allí arriba y relajados en el cesped del parque.





Volvimos al río, y cruzamos por el puente en la Uraniastrasse. Íbamos disfrutando de cada rincón y del movimiento de gente y de coches que allí había. Sobretodo de coches, y es que los chicos no paraban de alucinar con la cantidad de cochazos que pasaban.




Nuestro siguiente objetivo era la Iglesia Grossmünster, pero antes de llegar estuvimos callejeando. Encontramos un mercadillo oriental con muchas cosas artesanas, y empezamos a tantear los precios que por allí se manejaban.






Llegamos a la Iglesia Gossmünster, se trata de un templo de estilo románico que tuvo un importante papel en la Reforma Protestante. Data de los siglos XII y XIII. En la iglesia encontramos dos torres, construidas entre 1487 y 1492. Se puede subir a una de ellas, previo pago de 4 francos suizos. Y, como nos encanta subir y ver las ciudades desde lo alto, ascendimos los 182 escalones, y encontramos unas vistas alucinantes. Desde allí, no solo vimos la ciudad, sino tambien los preciosos Alpes Suizos. 








Despues de visitar la Gronsmünster, cruzamos el río para visitar otra de las iglesias famosas de Zurich, Fraumünster. Esta iglesia es conocida por sus vidrieras, de las que no tenemos fotografías ya que estaba prohíbido, pero de las que podemos decir que son preciosas, y que hacen que la iglesia tenga una iluminación especial, en tonos verdosos y azulados.
Forma parte de la antigua abadía, de la que el claustro y los edificios abaciales fueron destruidos a finales del siglo XIX.



Continuamos por Stadthausquai, hasta el puerto, donde teníamos previsto coger un barco para darnos un paseo por el lago.



Compramos los tickets, 8,20 cada uno, y el paseo duraría una hora y media.


Esperamos 10 minutos a que se desalojase el barco, y nos situamos en la parte de arriba con el solecito dandonos en la cara. 




Fue un paseo precioso, unas vistas increibles, y muy relajante. Sin duda, es muy recomendable, os encantará.





En este viaje poco os hablaré de comida, ni siquiera de un simple McDonalds. Ibamos prevenidos de que los precios eran altisimos, 13 euros un menú, y de restaurantes o cañas ni hablemos. Así que nos llevamos nuestros bocadillos, y mientras estabamos en nuestro paseo en el barco, nos los comimos tan agusto.

Tras hora y media, y un especial color gamba en nuestros cuerpos, bajamos del barco y nos dirigimos en busca de una fuente, teníamos mucho calor y mucha sed, y es que los precios de las botellas de agua son prohibitivos, 3 euros cada botella. Solución: Compramos una botella de coca cola y de nestea en un Coop, el supermercado de Suiza, y los ibamos rellenando por las maravillosas fuentes que hay repartidas por la ciudad. El agua más rica y fresquita que he bebido en mi vida.




Estábamos reconfortados y fresquitos, así que nos fuimos en busqueda de la sede de Google. Por el camino, encontramos un pequeño jardin botánico, en el que aprovechamos para relajarnos un rato.



Seguimos caminando y, aunque está un poco lejos del centro, llegamos a Google. Por allí estuvimos un rato dando una vuelta, y haciéndonos alguna que otra foto.



Decidimos volver a la estación para coger nuestro tren a Basilea, eran las 6 de la tarde, pero antes volvimos a la zona del puerto, donde había muchísimo ambiente, la gente en el parque haciendo barbacoas, jugando al fútbol, tomando el sol... Pasear por Zurich fue genial. Aproveché para sacar mi sapito y hacerle una fotito.






Al final, cogimos el tren de las 19:30, y tras 50 minutos de viaje, estábamos de nuevo en Basilea.
Nuestro cuerpo nos pedía descanso, así que nos fuimos al hotel, al que llegamos a las 9 de la noche, ya que estaba bastante lejos de la estación, y además, el camino se hacía todavía más largo con el cansancio acumulado.
El hotel que elegimos fue el easyhotel Basel. Para ir a dormir y pegarse una ducha está genial, que es basicamente lo que necesitamos en nuestros viajes.
No sabíamos si salir al centro o no, y despues de la ducha decidimos cenar algo en la habitación y al día siguiente madrugar y descubrir Basilea antes de regresar a casa. Nosotros en Zurich compramos en el Coop unos bollitos de pan de sabores y una cuña de queso de cabra, que hicieron las delicias de nuestra cena. Por cierto, esto nos costó 6 euros, y los cacahuetes los traje de casa jajaja.




3 de Junio de 2012

Sonó mi despertador a las 7 de la mañana, a las 7:30 habíamos quedado con el resto del grupo para visitar Basilea, antes de irnos de vuelta al aeropuerto. Recogimos todas las cosas y bajamos a la calle, esperábamos un día parecido al de ayer, en cuanto a climatología, pero no fue así. Estaba lloviendo, y por lo que parece, ya lleva unas cuantas horas así. El cielo no tenía pinta ninguna de darnos tregua, y así fue. Por suerte, en el hotel, nos habían regalado un bono transporte para todo el día. Así que le dimos muy buen uso.
Cogimos el tranvía al lado del hotel, linea 14, parada Riehenring, hasta la parada Markplatz.


Aquí, en la Plaza del Mercado, pudimos encontrar el Rathaus, o Ayuntamiento. Presidiendo la plaza, con su precioso color escarlata, se encuentra la sede del cantón de Basilea, y el consejo municipal.


De vuelta de nuevo al tanvía, en este caso, nos acercamos a la siguiente parada, Barfüsserplatz. Allí encontramos el Museo de Historia de Basilea, que se encuentra en la antigua iglesia Barfüsserkirche, pero este no sería nuestro destino.


Hicimos transbordo a la línea 3 de tranvía, para ir a la parada Spalentor. Antiguamente, Basilea estaba rodeada de una muralla, para su defensa. Hoy en día, lo único que podemos admirar de aquellos tiempos, son las tres puertas que en ella quedan. Nosotros nos acercamos hasta la de Spalen, que se encuentra en la zona oeste.

Cuando estábamos a punto de coger de nuevo el tranvía, para dirigirnos hacia la zona de la Catedral, descubrimos un jardín botánico.
Para todos fue una sorpresa, ya que estaba muy bien cuidado, abrían a las 9 y era gratuito. Estuvimos un buen rato dando una vuelta y admirando todas las plantas que allí tenían, traidas desde lugares lejanos, y recreaciones con flora y fauna impresionante. La parte que más me gustó fue la de los cactus, y la recreación del Amazona, en la que pudimos ver diferentes tipos de especies animales, como el basilisco, unos pequeños sapitos que nos llamaron la atención ya que había cientos y eran minúsculos, y muchas aves exóticas.






Sorprendidos gratamente por haber encontrado el jardín, nos fuimos en tranvía, hacia la zona de la Catedral.
Lo primero, nos acercamos al puente Wettsteinbrücke, que se encuentra justo en medio del recodo del Rin. 



Después, nos dirigimos a la Catedral, a la cual no entramos. Pero descubrimos un precioso claustro, que daba a la terraza abierta Pfalz. Desde aquí, en un día despejado, se puede llegar a ver la Selva Negra. Aquí, también se encuentra el ferry de la Catedral, que es un barquito que une los dos extremos del río, a traves de un cable de acero.






Era casi la hora de irnos a coger nuestro autobús, así que dimos una última vuelta, por la zona de la catedral, hasta volver a Barfüsserplatz, donde aprovechamos para comer algo.



Cogimos el tranvía hasta la estación de trenes, donde teníamos que coger el autobús 50 al aeropuerto. Con nuestra tarjeta de transportes estaba incluido, así que eso que nos ahorramos.
Llegamos al aeropuerto, y una vez más pasamos los controles, compramos algún recuerdo en el Duty Free, y esperamos en nuestra puerta de embarque. El vuelo, por lo que me contaron, ya que yo iba dormida, sufrió alguna turbulencia fuerte, pero todo fue bien, porque hoy estoy aquí escribiendo, jejeje.



Nos ha encantado lo que hemos vivido en Suiza, sobretodo nos ha fascinado Zurich, supongo que la climatología tambien tiene mucho que ver. Os recomiendo que visiteis esta zona, ahora tengo pendiente una buena ruta por los Alpes, porque tienen que ser preciosos. La única vez que he estado fue esquiando, y era pequeña, así que tengo una cuenta pendiente.

Paz y Amor. Babysapito.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

como siempre un 10.Otro viaje que ahi quedará por los tiempos de los tiempos.Pronto más y mejores aventuras :)
Un gran abrazo

Mafi dijo...

Muchas gracias Seyen. La verdad que lo pasamos genial, fue un viaje alucinante!!! Siempre lo tendremos en nuestra mente y corazones, y esas fotos y video para el recuerdo jeje.
Ahora a por la proxima aventura.

Un beso

David dijo...

Genial relato sapito, hace justicia a la magnífica experiencia de visitarlo. Un beso

Diario viaje Kiana dijo...

Qué recuerdos... Hace años visité Zurich y veo que sigue igual de preciosa y ordenada. No conozco Basilea pero por tus palabras entiendo que te gustó más Zurich, no?

Por cierto gracias por cambiar la url de mi blog en tu blogroll!

Un abrazo!!!

adriana dijo...

Que buen fin de semana, completito, con un montón de datos muy útiles para planificar una escapada por Suiza .Tiene una pinta de ser precioso y ya veo que han quedado ganas de seguir descubriendo mas!
Genial el relato como siempre, me apunto Zurich, Basilea! Besosss

Caliope dijo...

Vaya fotos!! y el relato invita a coger el primer avión que salga a Suiza, el paisaje es espectacular, ese fondo con los Alpes es alucinante. Estupendo diario, como siempre. Un besazo guapa y ya sabes...salud y viajes!!

Mafi dijo...

Gracias corazón!!!! Es un placer compartir mi vida y mis viajes contigo!!!! Un besote.

Mafi dijo...

Me gustaron las dos ciudades, pero mucho más Zurich. El tiempo tambien influye, en Zurich nos hizo un día esplendido.

Un beso.

Mafi dijo...

Adriana ha sido un finde estupendo, es un sitio precioso y que merece la pena visitar y disfrutar. Gracias por seguirme.

Un beso

Mafi dijo...

Volvería ahora mismo con los ojos cerrados, es una pasada, el paisaje es como de cuento!!!! Me alegro que te haya gustado el relato y las fotos.

Muchos besos y muuuchos viajes y salud jeje.

Helena dijo...

Suiza es una cita pendiente para mí. Estuve a puntito de ir el año pasado pero al final no cuajó la cosa... Tiene que ser preciosa, pero menudos precios se gastan por allí... prohibitivos.
Un saludo ;)

Mafi dijo...

Sin duda cuando vayas te encantará, lo poco que he podido conocer me ha maravillado!!!! Y tiene que tener muchiiiiisimos más rincones!!! Desde luego lo peor que tienen para nosotros, son los precios...una pasada!!!
Gracias por seguirme, y por haber leido la entrada.

Un abrazo

beatriz dijo...

Mafi como exprimes el tiempo, lo que te cunden los findes!!
Me has despertado el interés por Zurich, así que habrá que ir. Aunque habrá que ahorrar antes, qué pasada de precios.
Estupendas las fotos y la energía tan positiva que transmites.
Ahora a preparar el de verano y nosotros a esperar para leerlo.
Un beso guapa

Mafi dijo...

Beatriz, Zurich se merece una visita, aunque con el bolsillo un poco lleno o en plan bocadillos como nosotros jaja, es cara realmente para nosotros, pero lo disfrutamos muchisimo. Gracias por seguirnos, el viaje de verano ya está a medio colgar, hay un par de etapas ya en el blog.

Un beso

Anónimo dijo...

Su viaje se ve maravilloso, nos. queremos ir y gracias a uds creo que va a salir precioso, espero nos vaya tambien como a uda. gracias

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